Cafetera de goteo
La cafetera de goteo tiene la ventaja de que no hay que pensar demasiado en qué hacer, y el resultado es casi siempre el mismo. Su gran ventaja radica en la previsibilidad: no hace falta adivinar cada vez cómo utilizarla. Solo hay que respetar las proporciones entre café y agua; el resto del trabajo puede dejarse tranquilamente al aparato.
Sin embargo, la mayoría de las cafeteras de goteo domésticas preparan un café de muy baja calidad. Esto ocurre principalmente porque no calientan el agua a la temperatura adecuada. Si vas a comprar una, asegúrate de que ha pasado las pruebas de temperatura y está certificada por la Asociación de Cafés Especiales de América (SCA) y la Asociación Europea de Cafés Especiales (SCAE).
No se recomienda comprar una cafetera con placa calefactora: si el café preparado permanece mucho tiempo sobre la base caliente, desarrollará un sabor desagradable.
Elige una máquina con jarra térmica. Las cafeteras eléctricas con depósitos de mayor capacidad suelen producir un café de mejor calidad.
Proporciones de preparación
Se recomienda utilizar la siguiente proporción para la cafetera de goteo: 60 gramos de café por 1 litro de agua.
Estas proporciones son especialmente adecuadas para el método pour-over y para cualquier preparación con filtro. Aun así, lo mejor es experimentar para encontrar la proporción que mejor se adapte a tu gusto.
Tamaño de la molienda
Utiliza una molienda media-fina si vas a preparar entre 0,5 y 1 litro de café.
Si preparas un volumen mayor, utiliza una molienda algo más gruesa, ya que las máquinas suelen elaborar alrededor de 1 litro o más por vez.
Experimenta: así encontrarás el sabor ideal para ti.
Instrucciones paso a paso
Necesitarás:
- Cafetera de goteo
- Café
- Agua
- Molinillo
- Báscula
- Hervidor
- Muele los granos justo antes de preparar el café y pésalos.
1. Coloca un filtro de papel en el portafiltros y humedécelo con agua caliente.
2. Coloca el portafiltros en la máquina, añade agua fresca de baja mineralización adecuada para preparar café.
3. Enciende la cafetera. Observa el proceso: si el café molido no se humedece uniformemente, remuévelo con una cuchara.
4. Espera a que la máquina termine de preparar el café.
5. Retira el filtro y el café usado.
6. Disfruta de tu bebida.
Nota: Al igual que con el pour-over, si el sabor no te convence, ajusta el grado de molienda, no la cantidad de café.