El peaberry es uno de los fenómenos más interesantes del mundo del café, que merece una atención especial.
Siguiente publicación
Azúcares en el café de procesamiento natural
Fecha
Durante décadas, hemos visto etiquetas de café que presumen de su “cultivo en altas montañas” como si fuera un sello de calidad mágica. Pero, ¿realmente sabe mejor un café cultivado a 2.000 metros que uno a nivel del mar?
Basándonos en las investigaciones de Sean Steiman en su libro The Little Coffee Know-It-All, hoy desglosamos qué hay de cierto en el mito de la altitud y cómo esto afecta el café que compras cada mañana.
Es común escuchar que la lejanía del mar y las pendientes pronunciadas mejoran el grano. Si bien la ciencia no ha dictado una sentencia definitiva, los catadores y baristas profesionales coinciden en un patrón sensorial claro según la elevación:
Cafés de gran altitud: Suelen ser más ácidos, complejos y brillantes. Si buscas notas frutales o florales, estos son para ti.
Cafés de baja altitud: Tienden a ser más aromáticos y equilibrados, con sabores que solemos asociar a lo clásico y reconfortante.
A menudo se piensa que el aire "más fino" de las montañas es el responsable. Sin embargo, estudios realizados incluso en el espacio sugieren que la presión atmosférica no es el factor determinante en la calidad de la semilla (el grano de café).
El verdadero protagonista es la temperatura.
A mayor altitud, la temperatura suele bajar. Esto hace que el cafeto crezca más despacio, permitiendo que los azúcares del grano se desarrollen de forma más lenta y densa, resultando en esa complejidad que tanto amamos en el café de especialidad.
Aquí es donde la altitud se vuelve relativa. No es lo mismo cultivar a 1.000 metros en Hawái que a 1.000 metros en Colombia.
Hawái (más lejos del ecuador): A 800 metros de altura (2.500 pies), el clima es bastante frío, produciendo cafés muy ácidos y complejos.
Colombia (cerca del ecuador): A la misma altura, el clima es mucho más cálido, por lo que el café tendrá un perfil totalmente distinto.
Por eso, en nuestra tienda no solo seleccionamos el café por su altura, sino por el equilibrio perfecto entre su origen geográfico y su microclima.
La próxima vez que elijas una bolsa de café, no te quedes solo con el número de la altitud. Piensa en qué experiencia buscas:
¿Buscas notas cítricas y vibrantes? Prueba nuestro café de Etiopía, cultivado en las cumbres más altas.
¿Prefieres un café con cuerpo y dulzor achocolatado? Nuestro café de Colombia es la opción perfecta para tus desayunos.
La altitud es una pieza del rompecabezas, pero es la temperatura (influenciada por la latitud) lo que realmente esculpe el alma de tu café. Entender esto te ayudará a dejar de comprar por "marketing" y empezar a comprar por sabor.
¿Listo para probar la diferencia? Explora nuestra colección de cafés de origen y encuentra tu altura ideal
Su carrito está vacío. Permítanos ayudarle a encontrar el producto adecuado.