La extracción uniforme es uno de los factores más importantes que influyen en la calidad del espresso.
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Cómo elegir el café en grano perfecto (Guía completa)
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Una de las preguntas más frecuentes entre quienes empiezan a descubrir el café de especialidad es: ¿por qué en la descripción aparecen notas de frutas, dulces, flores o chocolate si el café no contiene ninguno de esos ingredientes?
La respuesta es sencilla: no se añaden aromatizantes ni aditivos al café. Estos aromas y sabores se desarrollan de forma natural durante el crecimiento, procesamiento y tostado del grano.
Aunque solemos pensar en el café como una bebida, su origen es una fruta. El café crece dentro de una cereza o baya dulce y jugosa que, al igual que cualquier otra fruta, desarrolla compuestos aromáticos y de sabor durante su maduración.
Del mismo modo que una piña, una manzana o un tomate tienen perfiles de sabor únicos, cada café desarrolla características propias influenciadas por factores como:
El grano de café contiene una combinación compleja de compuestos químicos que contribuyen a su sabor y aroma.
Entre sus componentes principales encontramos:
Los carbohidratos y los ácidos orgánicos participan principalmente en la formación del sabor, mientras que los lípidos contribuyen al aroma y a la sensación táctil o cuerpo de la bebida.
Cuando un café se cultiva en buenas condiciones y se tuesta correctamente, estos compuestos pueden generar una gran variedad de matices sensoriales.
Durante el proceso de desarrollo y tostado se forman cientos de compuestos aromáticos que pueden recordar a otros alimentos conocidos.
Por eso es posible encontrar notas que evocan:
Incluso pueden aparecer notas vegetales. Sin embargo, cuando predominan sabores que recuerdan a verduras verdes o hierba cruda, suelen indicar problemas de desarrollo o defectos de tueste.
Para describir la enorme complejidad del café, los catadores utilizan una herramienta llamada descriptor.
Un descriptor es una referencia sensorial que ayuda a comunicar de forma sencilla los aromas y sabores percibidos en una taza.
Por ejemplo, si un catador identifica notas de:
Está utilizando esos elementos como descriptores para explicar las sensaciones encontradas durante la cata.
Es importante entender que no existe una relación directa entre el descriptor y los ingredientes presentes en el café.
Si un café presenta notas de naranja, no significa que se haya añadido naranja durante el procesamiento o el tostado.
Simplemente indica que algunos de los compuestos aromáticos presentes en el café generan sensaciones similares a las que asociamos con esa fruta.
Los descriptores son comparaciones sensoriales, no una lista de ingredientes.
El café es considerado uno de los productos más complejos desde el punto de vista sensorial. Contiene cientos de compuestos aromáticos capaces de generar una enorme diversidad de sabores y aromas.
Esta complejidad es precisamente lo que hace tan fascinante al café de especialidad: cada origen, variedad y proceso puede ofrecer una experiencia completamente diferente en la taza.
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